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miércoles, 20 de julio de 2016

                                        CARTA ABIERTA AL MUNDO DEL FÚTBOL 


 Hace doce años se creó de la nada un proyecto deportivo, social y humano llamado Escuela de Fútbol de Valdemoro.

 La tragedia de la vida no es fallar en la consecución de un sueño, la verdadera tragedia es no tener un sueño que alcanzar. Y este proyecto, este sueño, aunque no terminado y a pesar de múltiples zancadillas, de las instituciones, de clubes “amigos” de personas del propio entorno, a pesar de todo eso y con el esfuerzo de sus dirigentes, entrenadores, jugadores y la casi totalidad de los padres sigue acercándose a la consecución del sueño mediante las reglas básicas del deporte, no como otros que quieren hacer club deportivos o crecer y su primera acción es pisar, mentir, robar y engañar, grandes actos para saber lo que van a enseñar a los jugadores.

 Y sí, ese sueño se acerca desde el compromiso, el esfuerzo, la dedicación, el buen hacer, el cuidado y conocimiento escrupuloso del juego, la diversión, la solidaridad, la enseñaza al niño-jugador que no todo vale para ganar y que mediante estos valores en el triunfo y en la derrota siempre podrá ir con la cabeza levantada. Unos valores y una manera de entender el deporte que es admirada y aplaudida en muchos lugares y por muchos equipos de nuestro fútbol, porque no es una cuestión de que un club tenga muchos años desde su creación, algo de lo que algunos presumen como patente de corso y ni ellos son adalid de lo bueno ni los demás piratas. Quizás deberían pensar en que tantos años no les ha valido para dejar una huella futbolística ni como institución, algo que la EMFV hace con menos años pero con sueños que cumplir y hechos que lo avalan.

 Y esos hechos son resultados.

 “El mundo exige resultados. No les cuentes a otros tus dolores del parto, muéstrales al niño” decía Indira Gandhi.

Y como tal mostramos nuestros campeones en diferentes categorías año tras año, en esta temporada, Aficionado (Gr.9 Tercera Regional), Cadete “A” (Gr.6 Primera Cadete), Infantil “E” (Gr.10 Segunda Infantil) Benjamín “A” y “E” (Gr. 64 y 61 Preferente y Primera), otros tantos la temporada 15/16, la 14/15, etcétera.
Y como tal mostramos jugadores solicitados por el Real Madrid, (uno de ellos jugo la Final de la Copa del Rey de Juveniles este mismo año) jugadores pretendidos por multitud de equipos de nuestra comunidad, otros “robados” con malas artes, campeones no por casualidad, ni porque tocara la lotería ese año, campeones a base de la defensa de esos valores y métodos de entender este juego.
 Métodos como el hecho que todos los jugadores desde iniciación a cadetes juegan un mínimo del 50% de la competición, algo que ningún Club o Escuela de España tiene, y que a pesar de ser un hándicap muchas veces según algunos, sigue dando campeonatos al pueblo de Valdemoro, hechos como la filosofía y creencia de estar seguros que para “sacar jugadores arriba, hay que crearlos desde abajo”.

Un pueblo y un Ayuntamiento que deberían valorar el hecho de tener en su población la segunda cantera más grande de Europa después del Ajax. Y en vez de ningunearla con apoyo ínfimo y nulo cuidado de sus instalaciones, debería promocionarla y mostrarla al mundo, un mundo que por cierto conoce Valdemoro por cosas bastante más feas que 1800 niños sonrían por disfrutar del maravilloso deporte del Fútbol.

 Pero estos resultados no son el objetivo, y aunque la sociedad exija resultados, para nosotros esas sonrisas, esos momentos de diversión, ese progreso diario en la mejora de un deporte, ese oasis de valores correctos que se les ofrecen a los jóvenes, esa manera de formar amigos para toda la vida, eso son nuestros triunfos. Porque no solo se forman futbolistas, sino que también y con el apoyo de los entornos familiares se forman personas.

 Para la familia de la EMFV, que en el equipo aficionado que ha conseguido el ascenso a 2ª Regional haya trece jugadores que vienen de las categorías inferiores, que jugadores criados con nosotros sean a día de hoy monitores y entrenadores de la Escuela y transmitan los valores que se les enseño a las nuevas generaciones, que tengamos múltiples jugadores en activo que arbitran partidos y en muchos casos paguen su cuota (de las más bajas de España, por otro lado) y no les cueste un euro practicar deporte, que se ayude a familias de muchas maneras en el pago de esas cuotas, que se hagan jornadas de ayuda para los necesitados, esto son nuestros resultados y nuestros triunfos.

 Porque este es un deporte que va más allá de ganar o perder, de tener el mejor equipo o no, esto es vida, y la vida debe ser bella y solidaria.

 Por eso a todos esos club que con malas artes y métodos buscan su mejora pisando a los demás, ensuciando lugares tan bellos como Pinto, Getafe, Leganés, Seseña…al llevar los nombres de sus poblaciones en sus equipos, decirles que piensen en que están formando personas además de futbolistas y que no vale ganar de cualquier manera y que esta feo quitarle el almuerzo en el recreo al niño que no protesta, porque piensa que es más digno cultivar y hacer crecer los alimentos para comer que coger los que otro cultivo.

 Todo esto esta hecho por personas que trabajan, se esfuerzan, creen, sueñan y se ilusionan cada día por la mejora de los niños a los que entrenan. Que luchan por una institución que aunque con menos años que otros si están haciendo “historia”, porque ser histórico no es ser viejo, es dejar huella en la historia.

 Y no olvidemos que como decía Rumi poeta persa “Quien no ve la mano que realiza la escritura, supone que el resultado procede del movimiento de la pluma.” Y aquí la pluma no escribe sola.

                Rubén Ruiz
 Departamento de Coordinación
 Escuela de Fútbol de Valdemoro

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